Mejores Prácticas para Llevar La Investigación Universitaria a la Industria
La Importancia de la Transferencia Tecnológica para el Desarrollo Económico
Autor: CREATECH S.A. | 28 Octubre 2011
Motivos para Difundir el Conocimiento a la Sociedad
La actividad de investigación que regularmente llevan a cabo las universidades y los centros de IyD, en general se orienta hacia la creación de conocimiento para la sociedad. Por otra parte, estas entidades están insertas en un entorno social y económico, a cuyo desarrollo pueden contribuir a través de la transferencia de los resultados de sus investigaciones con potencial para generar un cambio, ya sea a nivel económico o social en sus comunidades.
Una forma de incrementar el impacto económico y social de la investigación científica es facilitando y promoviendo su transferencia hacia el sector industrial. La transferencia de tecnología, en el ambiente universitario, es precisamente esto: comercializar los resultados de una investigación, por medio de distintos modelos de negocios, hacia el sector industrial. En la siguiente figura se proponen algunos productos y servicios que pueden surgir de la actividad de investigación, así como sus formas de ser transferidos al mercado:

Ahora bien, ¿por qué es importante la transferencia tecnológica del conocimiento generado en las universidades? Independientemente de si la universidad recibe o no ingresos, los motivos para llevar a cabo la transferencia tecnológica pueden ser muy variados:
Recomendaciones para Políticas de Transferencia Tecnológica
La transferencia tecnológica, especialmente si hablamos de ella hacia el sector privado, se dará en forma más natural y efectiva en entornos en los que la vinculación entre empresas y universidades sea más común. En estos entornos, las empresas se acercan a las universidades para conocer sus desarrollos e identificar aquellos que puedan utilizar como base de sus propias estrategias de desarrollo de productos o servicios, ya sea licenciando una tecnología, colaborando para un nuevo proyecto de IyD, o requiriendo una asesoría o servicio especializado.
Para que una universidad se vincule de forma adecuada con su entorno y que la transferencia tecnológica pueda llevarse a cabo, hay algunas políticas y prácticas que vale la pena tomar en cuenta para implementar, ya que nos entregan una guía sobre cómo actuar en los diversos casos. Algunas de éstas son las siguientes:
Estas capacidades y políticas se pueden construir en el tiempo, aunque dependen fuertemente de la declaración de principios, de la misión de la universidad y de la relevancia en ésta de su aporte al desarrollo económico de su comunidad.
Procesos Comunes en la Transferencia Tecnológica
Una vez constituidas las capacidades descritas anteriormente, ya sea en forma total o parcial, es posible instalar procesos de transferencia tecnológica, los que en general tendrían las siguientes etapas:

Después de una primera fase de evaluación de potencial comercial y de protección de PI de una tecnología, el paso siguiente es delinear el modelo de negocios adecuado para su transferencia. Los más conocidos en transferencia son el licenciamiento a una empresa existente y la creación de una nueva empresa o spin-off universitaria. Otros modelos también incluyen la ejecución de asesorías, entre ellos los servicios de laboratorio, como también contratos de IyD. En estos casos además suele existir un acuerdo preferencial, u option agreement, sobre los resultados de la investigación.
El licenciamiento consiste en un contrato legal que autoriza a un licenciatario, a una empresa, a utilizar el activo intangible de la universidad bajo ciertas condiciones y con una determinada retribución económica. Es posible licenciar propiedad intelectual en forma exclusiva (patentes, derechos de autor o secretos industriales, entre otros), o bien formando parte de paquetes tecnológicos (patentes + know how, entre otros). Entre los términos del contrato de licencia se encuentra uno sobre la cobertura geográfica, pudiendo ser ésta mundial, regional o por país, como también sobre las formas en las que el licenciatario retribuirá a la universidad. La más usada es por medio es royalties: un porcentaje que se aplica sobre las ventas anuales del producto basado en la tecnología de la universidad. Un ejemplo de esta modalidad es la bebida energética Gatorade, desarrollada por la University of Florida, entidad que ha recibido cerca de USD 80 millones por conceptos de royalties1. En Chile, un ejemplo de licencia es la de la piel artificial, desarrollada en la Universidad de Concepción, y la cual fue licenciada a la empresa nacional Recalcine, quien ha lanzado al mercado un producto basado en esta tecnología2.
Por otra parte, las spin-offs universitarias son nuevas empresas especialmente creadas para comercializar la tecnología transferida. En este caso, la universidad debe igualmente tener un contrato de licencia con la empresa, pero ésta generalmente está formada por investigadores, académicos o estudiantes. Las spin-offs suelen ser apoyadas en sus inicios por la universidad, específicamente por incubadoras de negocios, que les ayudan a conseguir financiamiento para escalar el desarrollo de la tecnología y lograr las primeras ventas. Google, como spin-off creada por alumnos de la Stanford University y la cual licenció tecnología de la universidad, es un claro ejemplo3. En Chile, la empresa Natural Response, que elabora extractos vegetales para diversas aplicaciones industriales, es un ejemplo de spin-off al estar basada en resultados de la investigación realizada por un académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile4.
Una universidad o centro de IyD puede comenzar su iniciativa de transferencia de conocimiento, en primer lugar, levantando las políticas existentes y logrando consensos para instaurar aquellas faltantes. Paralelamente, es necesario identificar las capacidades existentes en la organización para destinar a esta labor, en conjunto con establecer procesos. Estos primeros pasos ayudarán a las siguientes actividades, que se enfocan en poner en práctica los procesos con casos reales. Una alternativa, especialmente para universidades que están comenzando a delinear estos temas y que en un comienzo tienen un bajo volumen de actividad, es recurrir al apoyo externo. CREATECH tiene experiencia en apoyar a entidades de investigación en la generación de políticas y procesos de transferencia tecnológica, además de en evaluación de tecnologías,en marketing tecnológico, en gestión de licenciamiento y en valorización de propiedad intelectual. Visite nuestra sección de Transferencia Tecnológica y Valuación para más información.
De esta forma, los invitamos a adentrarse en este ámbito de la transferencia tecnológica como una actividad necesaria para el impacto económico y social de la IyD, generando empleo y crecimiento a través del conocimiento.
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